And I’m just not strong enough
Hace menos de un mes perdí un embarazo. Sé que jamás hubo embrión, pero yo creía estar embarazada de verdad. Yo le hablé a mi bebé, pensé nombres y planee una vida en función de él.
Lo perdí y traté de ser fuerte. Traté de sobreponerme al dolor, de no llorar al decirlo, de aguantar la completa falta de tacto del ginecólogo y de ponerle buena cara, pero me pesa tanto. Tanto. Y quiero superarlo, quiero ser fuerte, pero ya no puedo. Me duele en el alma. Hoy me preguntaron por el “bebé” y mi respuesta tuvo que ser “No hay bebé”. En ese momento quise llorar y fue como si me hubieran apuñalado con malicia. Pero aguanté, seguí mi día. Estoy llevando mi vida como si nada hubiera sucedido, porque creo que es lo mejor, pero… pero no puedo. Quiero que el mundo pare solo por mí, quedarme en casa, en cama y que venga alguien a consentirme. Quiero llorar en los brazos de otra persona y que me consuelen por horas.
No quiero ir a un psicólogo. No quiero. Quiero superarlo sola, sin ayuda. Y aunque me encantaría hablarlo con Gonzalo no quiero hacerlo, porque sé que a él también lo afectó y no quiero pasarle mis problemas.
No puedo evitar sentir un vacío por dentro que me duele en el alma. Tengo una compañera de trabajo que sí esta embarazada y me da envidia. Lo mío fue una mentira, pero lo suyo es de verdad. El doctor no sólo no tuvo una sola palabra de aliento, sino que me cagó a pedos y me dijo que si no bajaba de peso ni pensara en quedar embarazada. Divino, precioso.
Me dieron una golosina y me la sacaron de la boca antes de que la pudiera probar.
La noche del día de la ecografía lloré por horas diciendo “Me quiero morir”, lo más triste es que el tiempo pasó, pero eso no cambió. Aún me siento así. Y es por eso que quiero que el mundo gire alrededor mío, aunque sea sólo por un tiempo, que alguien más se haga cargo de todos los problemas y me cuide. No hablé aún con nadie al respecto. Hasta el momento no tuve la oportunidad.
Es difícil querer hablarlo cuando de solo pensarlo se me vienen las lágrimas.
The baby that never was
Esta es una larga, larga historia, por lo que voy a intentar contarla lo más resumida posible.
Érase una vez un 13 de enero, en que Paula tenía un retraso y decidió comprar un evatest. Los nervios no permitieron que lo hiciera antes, por lo que a las 6 de la mañana del viernes 14 finalmente ella y Gonzalo vieron el resultado positivo. Ambos un poco asustados, pero emocionados y felices empezaron a informarles a los familiares y amigos. Ese domingo un análisis de sangre confirmó el embarazo y empezaron las visitas.
Empezaron a ver ropa de bebé, a pensar nombres, a planificar gastos y demases.
El 28 de enero Paula empezó con pérdidas y fueron al médico. Le dieron medicamentos y la mandaron a casa con reposo. El martes, de vuelta en el trabajo, empezaron los dolores. Se retiró y fue al médico. Le diagnosticaron amenaza de aborto y le dieron 48hs más de reposo. De vuelta, el jueves se retiró del trabajo y fue al médico, que nuevamente le dio resposo hasta el lunes que veía al ginecólogo. El lunes, el ginecólogo le dijo que era anormal que en las ecografías ya a esa altura no se viera el feto, por lo que le dio una orden para hacerse otra ecografía al día siguiente de urgencia. Ella lo hizo.
Eso fue hoy. El doctor que me hizo la eco me dijo que no se veía nada. Ni un saco ni un embrión, nada. Efectivamente, se había formado un saco gestacional, pero nunca hubo embrión, nunca hubo bebé y el cuerpo sabiamente, a través del sangrado y el dolor fue purgando esa casita vacía de adentro.
Estoy devastada y creo que aún decir eso es poco. Me resulta increíblemente cruel que algo así pueda siquiera suceder. Lloré y rogué que no fuera así, pero a veces algunas cosas exceden nuestros deseos y nuestra voluntad.
No hay palabras que me consuelen ni distracción suficientemente buena. Tengo el corazón roto. Sé que todo en esta vida puede superarse, pero esto fue muy fuerte para mí. Ahora me toca la peor parte, informarle a familia y amigos que no hay bebé, que nunca lo hubo.
Siento como si la vida misma hubiera jugado conmigo y mis sentimientos. Perdón si este es el modo en que se enteran de esto, pero en cuanto empecé con los problemas ya no quise informarle a nadie más. Quizás fue mejor así.
Nat “King” Cole – Smile
Smile though your heart is aching
Smile even though it’s breaking
When there are clouds in the sky, you’ll get by
If you smile through your fear and sorrow
Smile and maybe tomorrow
You’ll see the sun come shining through for you
Light up your face with gladness
Hide every trace of sadness
Although a tear may be ever so near
That’s the time you must keep on trying
Smile, what’s the use of crying?
You’ll find that life is still worthwhile
If you just smile
That’s the time you must keep on trying
Smile, what’s the use of crying?
You’ll find that life is still worthwhile
If you just smile
Fear
Es terrible tener miedo y no poder hablarlo con nadie.
Es muy triste y angustiante.
Se que todo en la vida puede superarse, pero aún así tengo miedo.
Quisiera que alguien pudiera asegurarme que todo va a salir bien.
Politics
Ustedes saben, por conocerme (y seguro que se nota al leerme también) que la política es un tema que no me copa demasiado. Mi padre una vez me dijo “Hay dos temas que siempre van a traer discusiones: política y religión”. Verdad como ella sola. Ahora, siendo este mi blog y teniendo lugar de decir lo que sea, pienso hacerlo.
Yo no soy de izquierda y nunca lo seré. Personalmente me parece que son todos ilusos que se cubren con un manto de moralidad y se llenan la boca de palabras lindas para después hacer cualquier cosa. Hoy en día, ser de izquierda está de moda. Entre los jóvenes es demasiado común. No saben por qué, pero lo hacen, no comprenden totalmente la situación política, pero se arman con estandartes y marchan, marchan por lo que alguien les dice que está bien.
Algo que noté es que la gente con ideologías de izquierda tiende a ser como los testigos de Jehová, no les alcanza con vivir plenamente la política casi como si fuera una religión (ateos, pfff, sí, claro!) lo tienen que gritar todo a los 4 vientos…. y por supuesto repudiar cual herejes a los que no estén de acuerdo, impugnarlos e intentar convertirlos a su credo.
La gente con ideología de izquierda normalmente suele tener una imposibilidad tangible para alejarse de las situaciones y pensar objetivamente. Hace poco se cayó un edificio en Capital y evacuaron todo, menos a un señor que era sordo y no se le avisó. Macri se hizo responsable en la situación e inmediatamente buscó reubicar a las familias que habían perdido su morada. Resulta que el hijo del señor muerto es, claramente, sino Kirchnerista, al menos zurdo recalcitrante. Vi una entrevista que se le hizo al respecto, y en vez de hablar de la tragedia de su padre, se la pasó atacando a Macri, porque sí, gratuitamente. “Que el señor Macri no se crea que esto está bien y que ya se solucionó”. Osea que usó la muerte de su padre para tener unos minutos televisivos de ataque político, en vez siquiera de hablar de su pérdida.
Para mí eso define a la izquierda argentina hoy día. Todo es bueno para la propaganda política. Atacan porque sí a cualquier cosa. La suba de los subtes fue el perfecto teatro para notar quiénes piensan y quiénes no. Resulta que el gobierno Nacional (osea CFK & Company) le tiraron el fardo al Gobierno de la Ciudad (Macri) con los subtes. Ah, eso sí, los subtes pasan pero sin subsidios. Entonces, quién es responsable de la suba de precios? El grupo que deliberadamente ordena que se pasen los transportes a la ciudad pero sin subsidios. Pregunta: ¿Quién recibió los golpes? ¿A quién hacen responsable? A Macri. ¿Por qué? Porque es fácil repudiarlo, es un requisito para ser de izquierda que es lo que está de moda, todos lo hacen y si no lo hacés te miran mal.
De todos los individuos a los que me refiero como las masas amorfas y acéfalas de izquierda que militan sin saber por qué, debo distinguir a personas como Flavia. Ella claramente tiene ideales de izquierda, pero es una persona con la que se puede dialogar, que, a pesar de estar a favor del gobierno nacional, es capaz de reconocer que 678 es un programa sensacionalista. Eso es lo que hace falta. No tomar la política como una religión, porque si no lo hiciéramos, no sería tan problemático. Lo importante es ser capaz de defender la postura con argumentos, no con historias del proceso militar. Decir “Yo pienso esto y voto a tal persona porque creo en los proyectos que tiene”.
Ah, y dicho sea de paso, conozco a muchas personas que se llenan la boca hablando de la igualdad y sarazas y que se van de vacaciones a Francia, no donan su dinero a la beneficencia apara ayudar a los necesitados. Incluso podrían al menos, ya que tanto dicen, inscribirse en los programas de ayuda escolar para las villas de emergencia. Pero no, la izquierda argentina se basa en llenarse la boca hablando de igualdad y después irse de viaje al exterior y llenarse de chucherías compradas en dólares. Eso, damas y caballeros, me da ASCO.
Cristina Kirchner habla de igualdad y saca planes “Para todos” pero después se compra zapatos que valen 5 millones de dólares el par. Disculpen, pero creo que si se es una persona con una ideología tan… igualitaria, debería considerar no gastarse los dólares del país en zapatos. O enviar a su hija a estudiar cine a Estados Unidos, ya que según ella, la educación pública es la mejor. Nótese lo que dice y lo que hace. Yo, personalmente, no quiero votar a una persona tan hipócrita.
Este es un descargo personal. Si los hiero en sus ideologías políticas, lo lamento mucho, pero les recuerdo que este no es un espacio de debate. Es mi blog donde digo lo que quiero. Están avisados.
Gritos del alma
Como ya dije varias veces, muchas en este blog y tantas otras en persona, soy bisexual. Me gustan las chicas (cosa que hace muy feliz a Gonzalo) y más que nunca hoy lo acepto en mí misma. Me doy el lujo de mirar con otros ojos a compañeras del trabajo, así sólo sea fantasía, estoy contenta de poder hacerlo. Tengo suerte de que Gonzalo lo comprenda y me acepte así.
Solamente quería comentar que, bueno, desde que la operaron a mamá estamos más cercanas. Ella me necesita mucho y yo trato de estar para lo que sea. Últimamente siento la necesidad de hacérselo saber. No sé por qué, pero dentro mío quiero que lo sepa. Y así será. Planeo contárselo. Espero que, habiendo pasado ya tantas cosas en nuestras vidas, finalmente esté preparada para aceptarme como soy.
Espero…